La amistad según Vivian Gornick

¿De qué está tejida la amistad? Es más, ¿necesita la amistad algo sobre lo que ser construida? En La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick se da una vuelta por el barrio con su amigo Leonard. Al paso, salen importantes y curiosas consideraciones sobre esta relación singular y sobre la amistad en general. Continúa leyendo La amistad según Vivian Gornick

Hrabal, papel y el final de una época

En el exitoso ensayo El infinito en un junco, Irene Vallejo recupera
–entre otras muchas historias de libros– la de Bohumil Hrabal y su obra Una soledad demasiado ruidosa.
En ella, el protagonista tritura papel y prepara balas donde no puede evitar dejar su impronta. Lo hace a mano, con cariño y una pizca de subversión. Es el último que podrá desempeñar este oficio porque tanto las prensas mecánicas como sus eficientes operarios se aprestan al relevo, trayendo noticias de los nuevos tiempos. Unos nuevos tiempos que inundan de incertidumbre, como siempre lo han hecho, los trabajos que tienen que ver con el libro, pero que acabarán doblegados, como siempre ha ocurrido, en el momento en el que alguien abra un libro y lea.

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El arte de perder de Scott Fitzgerald

Las cartas de Scott Fitzgerald recopiladas en El arte de perder (Círculo de Tiza) se convierten en la crónica de un hombre acosado por las deudas, la enfermedad, las dudas sobre su valía… Un ser torturado por los otros y sobre todo por sí mismo. Este es el relato en segunda persona de una vivisección.

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La primera muerte de Jean Améry

Las palabras que siguen corresponden al segundo prólogo, escrito en 1976, del libro de Jean Améry Más allá de la culpa y la expiación. Tentativas de superación de una víctima de la violencia, publicado por Pre-textos. Ese libro –donde, en palabras de su autor, “se describe cómo se sufre la violencia, eso es todo” – había aparecido diez años antes con las reflexiones de este intelectual austriaco, torturado por los nazis e internado en el campo de exterminio de Auschwitz. Se suicidó, tras algún intento fallido, en 1978. Pero el título no hace referencia a ese intento, sino a su indignación e incredulidad en la década de los 70 ante quienes reivindicaban o practicaban la violencia en contra de una democracia que acusaban de “formal”.

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