Giorgio Van Straten Historia de los libros perdidos Pasado & Presente

A dónde irán los libros…

Del mismo modo que hace años se preguntaba una canción a dónde iban los besos que no damos, el autor de este ensayo, Giorgio Van Straten, intenta saber qué pasó con algunos libros no escritos o no publicados: no nacidos, en cualquier caso, pero sí “pensados, ansiados y soñados”. Esta es la historia de un rastreo por las pistas que dejaron ocho autores sobre sus libros perdidos.

Se reconoce su existencia porque el propio autor dejó testimonio sobre ellos, porque compañeros de vida o profesión o editores o amigos o alguien, quizá, más misterioso y alejado de sus círculos los sostuvo en sus manos. En algunas ocasiones esas manos lo entregaron al fuego, como Il viale de Romano Bilenchi o las Memoirs de Byron; aunque en algunos casos fue el propio autor preso de una perfección paranoide quién quemó los propios manuscritos como se dice que ocurrió con una edición mucho más completa y extensa de Almas muertas de Gogol. En ocasiones los manuscritos simplemente ardieron (es fácil en la cabaña en la que vivía Malcom Lowry junto a su compañera) o se perdieron en maletas robadas, como la que nunca llegó a manos de Hemingway, o no encontradas, como la que llevó con celo Walter Benjamin hasta el día de su muerte… “Se perdió en algún lugar de los años 70”, afirmó Ted Hugues sobre la novela Double exposure de su mujer, la poeta Sylvia Plath. Y siguiendo tan inefable explicación también desapareció El Mesías de Bruno Schulz. Nadie lo encontró cuando su autor murió de una forma un tanto extraña; como un ajuste de cuentas entre dos oficiales nazis.

El azar es un compañero inseparable de los destinos que corren estos ocho libros, pero también lo son cuestiones de mayor profundidad. Las diversas circunstancias vitales de sus autores hacen pensar que, en ocasiones, estos no quisieron publicarlos, prefirieron esperar un poco… O del todo. U otro decidió por ellos. Porque esta Historia de los libros perdidos que edita Pasado & Presente es también un relato de censuras y autocensuras, un juego de relaciones personales que sobrepasan la mera existencia de los autores para plantear cuestiones como las de la intimidad, la reputación o la voluntad.

¿Tiene sentido entonces el empeño? Van Straten habla de “la ocasión de una búsqueda, la fascinación de lo que se escabulle”. Se trata de saber más, de entrar en detalle y conocer más historias sobre la historia. Se trata de recrear y de volver. Al final, lo expresa el propio autor en su introducción, no es más que recorrer una vez más, quizá de una manera distinta, aquellos lugares donde fuimos felices.

(La reseña de Historia de los libros perdidos de Giorgio Van Straten publicada por la editorial Pasado & Presente aparece en el número 219 de la revista La Aventura de la Historia). 

 

Publicado por

Pilar Gómez Rodríguez

Periodista cultural. Escribo sobre filosofía, literatura, arte, diseño arquitectura... Los libros casi siempre andan por ahí. Publico en digitales y medios impresos como La maleta de Portbou, Coolt, El Salto, Nueva Revista, La Marea... Colaboro con publicaciones como “Diseño interior”, “La aventura de la Historia” o “Descubrir el Arte”. Y soy escritora. Autora de tres obras publicadas: los libros de relatos "Siete paradas en el país de las sombras", en Edaf; "La carretera de los perros atropellados" en Xorki; y la novela "La otra vida de Egon", en Gadir. Me encontráis en letrasyfilo@gmail.com

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